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Los hombres del presidente

Autor: Nelson Hamana

Hay que considerar dos etapas diferentes, con significados distintos y por ende la naturaleza de sus cooperadores tienen un propósito diferente.
El primer período tenía pretendía proponer la visión demócrata cristiana para el sistema de gobierno que nació con la democracia de 1958, el segundo período se propuso cargar con el drama de una libertad que no pudo ser entendida a cabalidad por quienes vivieron en ella.
El primer grupo de colaboradores y corresponsables del gobierno eran demócrata cristianos comprometidos, lo que generó las consabidas acusaciones de sectarismo e incluso se decía con sorna, que valía el presidente, pero que sus colaboradores no pasaban de segundones incapaces de decidir sin la expresa anuencia del Presidente, lo que se abonaba con los argumentos que se fundaban en las ruedas de prensa semanales donde daba la cara Caldera. Continue reading

Habla el presidente

Autor: Nelson Hamana H.

Se trataba de un programa semanal que era transmitido de manera directa desde uno de los salones del Palacio de Miraflores en cada ocasión correspondía a una estación de televisión diferente asumir el traslado de los equipos para la transmisión directa y para la grabación, el cual era reproducido por las demás estaciones de acuerdo a su conveniencia. En ningún caso se trataba de una cadena y podía ser evadida por el ciudadano, quien optaba por escucharla o no, ya que en el horario en la que uno la transmitía los demás canales mantenían su programación ordinaria.

Las estaciones no comprometidas con la transmisión directa, anunciaban libremente el momento en el que iban a insertar la información dentro de lo que hoy se llama parrilla de programación.

Hasta ese momento, las alocuciones presidenciales obedecían a dos razones, o eran protocolares, u obedecían a situaciones de excepción. En ambos casos comprometían a todo el sistema de comunicación radioeléctrica y erizaba los pelos cuando se anunciaba la transmisión conjunta porque a menos que ocurriera en una conmemoración de los festejos patrios, generalmente obedecían a una situación crítica. El estilo habitual para informar era el de las notas de prensa o el de las entrevistas en programas de opinión, donde nunca aparecía el Presidente, quien era relegado a la condición de talismán que solo se sentía obligado en las situaciones milagrosas. Continue reading

¿Qué diría Caldera?

Autor: Nelson Hamana H.

En una situación crítica como la que está viviendo Venezuela es muy difícil pensar que Rafael Caldera hubiera guardado silencio, sobre todo cuando se compromete la paz de la República o la vida de los ciudadanos inermes y desprotegidos, ya azotados por el dolor de la miseria y la inclemencia del hampa.

Lo más grave de esta situación es que la desesperanza y la violencia son promovidas desde el corazón mismo de las instituciones políticas que deben preservarla, no solo por el mandato de la ley, sino por la naturaleza de la responsabilidad que han asumido frente a sus gobernados.

Entiendo como un irrespeto irresponsable esta pretensión, y por ello pido disculpas, pero como siempre le oí hablar del imperativo de la paz como máximo sustento del progreso, sin la que era imposible el diálogo con el que los hombres deben entenderse, teniendo siempre por delante la fuerza de los ideales, que se discuten pero no se claudican. Continue reading

Los enigma de Caldera

Poniendo las cosas en su sitio

Autor: Nelson Hamana H.

Parece que la suerte de una vida dedicada al servicio, es hacerse procelosa y poco agradecida por aquellos a quienes sirve.

En torno a Caldera se han tejido varias aseveraciones cuyo origen es misterioso, pero que han pasado a ser parte de la leyenda urbana y que de acuerdo a lo que pude ver como testigo de excepción no se corresponde ni de cerca con la realidad.

Debo aclarar que fui beneficiario del sistema de Educación Pública en mis tiempos universitarios porque era la manera de hacerlo y de cumplir con mi responsabilidad de ciudadano. No fui nunca funcionario administrativo del estado, no era esa mi vocación ni estaba preparado para ello, mi servicio a la política se hizo siempre a expensas de mi patrimonio, no fui alto dignatario, no fui amigo ni del Presidente ni de su familia y si lo vi personalmente fue para prestarle algún servicio político o por coincidir en algún evento social fortuito, pero sí seguí, desde 1958 hasta su muerte, la coherencia de su vida pública y siento la necesidad de hacer justicia. Continue reading

Caldera y la Gaceta Oficial

Autor: Luis Barragán

GACETA

Voceros gubernamentales asumen que, cualesquiera decisiones adoptadas por la Asamblea Nacional, carecerá de vigencia por no cumplir con la formal publicación en la Gaceta Oficial que administran y controlan. Ni siquiera una interpretación literal de la normativa los autoriza, porque ella no sólo expresa a un órgano independiente del Poder Público, sino que goza de una mayor y más reciente legitimidad concedida por los consabidos comicios parlamentarios. Continue reading