Caldera: centenario y paz… Por Oscar Arnal

Caldera nos dejó físicamente pero su legado crecerá mucho con el tiempo

En los 100 años del natalicio del presidente Caldera hay mucho que destacar. Desde muy joven empezó a ganar “autoritas”. Creó la Unión Nacional Estudiantil. Desde su graduación su tesis sobre Derecho del Trabajo se mantiene como referencia. Antes ganó el premio Andrés Bello, con una biografía sobre el maestro de la gramática americana.

En la UCV y la UCAB, impartió “Derecho del Trabajo” y “Sociología Jurídica”. Entre sus múltiples obras figuran: “La Especificidad de la Democracia-Cristiana”, “El Bloque Latinoamericano”, “Bolívar Siempre” y “De Carabobo a Puntofijo”, muchos traducidos en otras lenguas.

Al iniciarse la “Revolución de Octubre” fundó a Copei, que llegó a ser uno de los grandes partidos de América Latina. Durante la dictadura de Pérez Jiménez fue encarcelado y salió al exilio ante las amenazas de muerte.

Al caer la dictadura firmó el “Pacto de Puntofijo”, acuerdo que dio inicio a los 40 años de la “República Civil” y que significó un nuevo tiempo frente a una historia militarista. Entre sus grandes logros también resaltan: el haber sido coautor de la Constitución de más larga duración, la pacificación, las cien mil casas por año, la conquista del Sur, el Pacto Andino…

Al llegar por segunda vez al gobierno enfrentó una crisis bancaria sin precedentes y el petróleo llegó a promediar tan sólo 7 dólares, y no se sufrieron las colas, la escasez, la inflación y la inseguridad de estos tiempos. Se le crítica el sobreseimiento, que completaba y tendía a solucionar la crisis militar heredada, al sacar de las Fuerzas Armadas a los insurrectos. Todos los candidatos de aquel entonces se comprometieron a dejar libres a quienes desde la prisión se convertían en mártires. La Iglesia y los notables encabezados por Uslar, junto a las fuerzas vivas, se pronunciaron por la liberación, como hoy la alternativa democrática por los presos políticos.

Caldera nos dejó físicamente pero su legado crecerá mucho con el tiempo. Fue un ejemplo de virtudes familiares. Estudiar su trayectoria nos ayuda a sentir ese orgullo de ser venezolanos, que él mucho nos mencionó. El mejor homenaje que se le podría hacer es refundar un movimiento con el carisma del que construyó. Ojalá y el futuro nos devuelva estadistas de su talla y ponderación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *