CALDERA, 100 AÑOS DESPUÉS Por Paciano Padrón

Hace ya un siglo nacía Rafael Caldera, corría el año 1916, fue el 24 de enero. Tuvo 70 años de vida pública y moriría ya pasados sus 90, dejando un legado de civilismo y habiendo sido sembrador de democracia, con ideas que es oportuno recordar ahora, en tiempo de crisis y dictadura, y con un cúmulo de acciones que deben estudiarse, muchas de ellas ejemplo a seguir.

Es probable haya venezolanos demócratas que encuentren acertados todos los pasos de Caldera, mientras otros pudieran no comulgar con algunos pensamientos o acciones concretas, si bien es factible que todos coincidamos en que Rafael Caldera es uno de los líderes civiles fundamentales de la República, que dedicó su existencia a la lucha por la democracia y los valores de la civilidad, lo que es relevante en un país que en algo más de 200 años de vida republicana, muchísimo más de la mitad de su recorrido vital como pueblo, ha estado signado por gobiernos militares y dictatoriales.
Caldera es un intelectual y académico que combinó el pensamiento y el libro, con la acción social y política, que no se quedó en lo teórico y especulativo, sino que bajó a “la arena de la lucha”, como él mismo dijera en una oportunidad en la que ofreció su nombre para la presidencia de la República,  lo que hizo seis veces, la primera cuando contaba la edad mínima, 31 años, y la última a los 78.
A los 19 años escribió su primer libro, “Andrés Bello”, con el cual gana el premio que con ese mismo nombre otorga la Academia Venezolana de la Lengua, obra editada múltiples veces y traducida a varios idiomas, entre otros el ruso; a los 23 escribe “Derecho del Trabajo”, su tesis de Grado como doctor en Ciencias Políticas, la cual, editada numerosas veces, sería texto obligado de estudio durante largas décadas, de todos los que nos hicimos abogados. Decenas de libros e innumerables ensayos saldrían de su incansable pluma. Desde muy joven sería profesor de Sociología Jurídica y de Derecho del Trabajo en la UCV y en la UCAB. En las aulas ucevistas lo encontramos, encontramos al maestro y amigo, encontramos al guía de nuestros pasos por la política, en esas mismas aulas donde soy docente desde hace ya 43 años y continúo el camino del baqueano.
Caldera comenzó también temprano su acción social y política, primero en la Juventud Católica; luego de muerto Gómez, en 1936, inició el liderazgo estudiantil en la FEV, de la cual se separaría más tarde por razones ideológicas dada la conducción marxista del movimiento, para fundar ese mismo año la UNE, Unión Nacional Estudiantil, primera expresión del socialcristianismo venezolano.  Poco después de graduado da el paso formal a la política y funda Acción Electoral en 1941, que mutaría más tarde en Acción Nacionalista y Acción Nacional, y por último el 13 de enero de 1946 funda COPEI.
A sus 20 años fue designado por el presidente Eleazar López Contreras subdirector de la Oficina Nacional del Trabajo, antecesora del Ministerio del Trabajo, desde donde elaboraría a su temprana edad el proyecto de Ley del Trabajo sancionada en julio de ese mismo año. Sería diputado en 1941, luego en 1945, 1947, 1958 y 1963, senador vitalicio del 74 al 99, así como Presidente de la Unión Interparlamentaria Mundial. Es inspirador y coautor fundamental de la Constitución de 1961. Durante 10 años Presidente de la República (1969-1974 y 1994-1999) la pacificación y el fin de la guerrilla fue en lo político el mayor logro de su primer quinquenio, y la misma motivación lo lleva al inicio de su segundo gobierno a complementar el proceso de indultos y sobreseimiento de causas de quienes habían participado en los intentos golpistas de 1992.
La educación, la vivienda, la seguridad, las condiciones laborales y el desarrollo movieron sus gobiernos, inspirados en la democracia, la libertad y el respeto a los derechos humanos, así como en los valores de la democracia cristiana, concretados en tres principios fundamentales: dignidad de la persona humana, primacía del bien común y perfectibilidad de la sociedad civil. Juzguemos a Caldera en el contexto de su tiempo y pongamos las cosas en su lugar. Saludos maestro. E-Mail: pacianopadron@gmail.com. Twitter: @padronpaciano.

One Response to CALDERA, 100 AÑOS DESPUÉS Por Paciano Padrón

  • Maestro de Maestros del Humanismo Cristiano, como se dice en el llano, “el no tenía Padrote”, su Obra Política está a la vista, sometida al Tribunal de la Historia, su obra Literaria está en el acontecer de quienes buscamos siempre el mejor conocimiento para la suma de la alta formación con la cual hemos de servirle a nuestra Sociedad, su ejemplo Ciudadano no le dá lugar a ningún cuestionamiento, su moral Familiar digna de ser imitada; en una sola palabra UN SER INSUSTITUIBLE para todos los Tiempos. Eso es RAFAEL CALDERA.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *